Qué influye en el precio de la dotación empresarial
Dos cotizaciones por la misma prenda pueden diferir en más del doble, y casi nunca es porque una empresa gane más margen. Casi siempre es porque no están cotizando lo mismo.
El gramaje de la tela: el factor que más pesa
El gramaje es el peso de la tela por metro cuadrado y es la variable que más mueve el precio. Una camiseta de 160 gramos y una de 200 gramos se ven parecidas en foto, cuestan distinto y se comportan de forma muy diferente a los veinte lavados.
Por eso una cotización sin gramaje especificado no es comparable con otra. Es el primer dato que conviene exigir por escrito, porque es donde se esconde la mayor parte de las diferencias de precio entre proveedores.
La composición y el origen de la tela
El algodón puro cuesta más que las mezclas con poliéster y se comporta distinto: más fresco, más arrugado, menos resistente al lavado industrial. Los acabados especiales, como antifluido o impermeable, suman costo sobre la tela base.
También pesa el origen. La tela importada suele tener mejor consistencia entre lotes pero depende de la tasa de cambio, lo que introduce variación en el precio a lo largo del año.
El volumen y su efecto real
Producir tiene costos fijos que no dependen de la cantidad: preparar el corte, calibrar máquinas, digitalizar el logo. Esos costos se reparten entre las unidades del pedido, por eso el precio unitario baja al crecer el volumen.
La consecuencia práctica es que pedir 20 unidades tres veces al año sale bastante más caro que pedir 60 de una vez. Cuando el presupuesto lo permite, consolidar pedidos es la palanca de ahorro más grande y la que menos sacrifica calidad.
La técnica de personalización
Cada técnica tiene su propia estructura de costo. El bordado cobra una digitalización inicial y luego es económico por unidad. El DTF no tiene ese costo fijo pero cobra por tamaño del diseño. La serigrafía requiere preparar una pantalla por color.
Un logo con ocho colores y degradados cuesta bastante más de personalizar que uno de dos colores sólidos, en cualquier técnica. Si el presupuesto es ajustado, simplificar el arte para producción es una decisión válida y frecuente.
Los tiempos también son precio
Una producción urgente implica reorganizar la planta, y eso tiene costo. Pedir con cuatro a seis semanas de anticipación no solo reduce el riesgo de incumplimiento: normalmente permite un mejor precio.
En temporadas de alta demanda, como las entregas de diciembre, esa diferencia se acentúa para todos los proveedores del mercado.
Cómo comparar cotizaciones de forma justa
Para que dos cotizaciones sean comparables tienen que coincidir en composición y gramaje de tela, técnica y tamaño de la personalización, cantidad y curva de tallas, y qué incluye el precio en cuanto a muestras, empaque y despacho.
Si falta cualquiera de esos datos, no estás comparando precios sino suposiciones. Y un precio muy por debajo del resto casi siempre se explica en el gramaje.
