Cómo elegir un kit corporativo que sí se use
La diferencia entre un kit que la gente conserva y uno que termina en un cajón no está en el presupuesto. Está en elegir productos que la persona ya iba a usar de todas formas.
Primero define la ocasión
Un kit de bienvenida, uno de fin de año y uno para una feria persiguen objetivos distintos y por eso deberían contener cosas distintas.
El de bienvenida busca que la persona se sienta parte de algo desde el primer día: funcionan bien termo, libreta, morral y una prenda. El de fin de año agradece y suele tener mayor presupuesto por persona. El de feria prioriza volumen y bajo costo unitario, porque se entrega a desconocidos.
La regla del uso diario
Un producto que acompaña la jornada expone tu marca cientos de veces al año. Uno que se guarda no la expone nunca. Antes de elegir, la pregunta útil es si esa persona usaría el objeto aunque no tuviera tu logo.
Por eso funcionan tan bien los termos, los morrales y las prendas de abrigo: son cosas que la gente necesita. Y por eso fallan los artículos decorativos, por bonitos que se vean en el catálogo.
Cómo distribuir el presupuesto
Un error frecuente es repartir el presupuesto en partes iguales entre muchos artículos, lo que produce un kit de cinco cosas mediocres. Suele rendir más concentrar en dos o tres productos de buena calidad.
Si el presupuesto es ajustado, conviene un solo objeto bien elegido y bien presentado antes que varios de baja calidad, porque el kit se juzga por su pieza más débil.
El empaque cambia la percepción
El mismo contenido entregado en una bolsa plástica o en una caja personalizada genera reacciones muy distintas. El empaque es lo primero que la persona ve y lo que define si abre el kit con expectativa o con indiferencia.
Es también el detalle que hace que la gente comparta fotos del kit, algo que multiplica el alcance sin costo adicional.
Cantidades y tiempos
Los mínimos varían según el producto: en prendas partimos de 20 unidades, y en accesorios el mínimo suele ser menor. Se pueden combinar varios artículos en un mismo kit sin alcanzar el mínimo de cada uno por separado.
Para entregas de diciembre conviene iniciar en octubre. Es el momento del año donde la demanda se concentra y los tiempos de producción se estiran para todos los proveedores.
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